Todos nuestros artículos están fabricados con productos libres de halógenos como podrían ser el flúor, cloro, bromo o yodo… además, al ser libres de halógenos nos aseguramos de que son 100% reciclables.
¿Qué significa libre de halógenos?
Esto quiere decir que nuestros productos se fabrican con materiales que:
Los materiales que se utilizan para la fabricación de nuestros productos son:
POLIETILENO (PE)
POLIPROPILENO (PP)
POLIÉSTER (Resina plástica PET)
Nos gustaría señalar que esto NO quiere decir que nuestros productos sean ignífugos.
¿Qué significa 100% reciclable?
Esto nos quiere decir que es un material que puede ser reutilizado para la fabricación de otro objeto.
En el caso de nuestros productos, por ejemplo, estos se podrían fundir sin problema para crear otro tipo de planta u objeto totalmente distinto si así se quisiera.
En nuestro caso, al tratarse de plantas artificiales, estas son de mantenimiento fácil y evitan el abuso de recursos naturales de la tierra.
¿Cuáles son los mayores beneficios de reciclar?
Preserva los recursos naturales
Sin duda, este es el beneficio más importante de reciclar. Por dar un ejemplo, reciclar papel evita una buena cantidad de talas innecesarias, y también la contaminación de grandes cantidades de agua que conlleva la fabricación del papel, y lo mismo ocurre con el reciclaje de otros productos elaborados con recursos naturales.
Al reciclar, los productos se reutilizan, por lo que no se necesita volver a sacar la materia prima de la naturaleza, sino que podemos alargar la vida útil de esa que ya se ha extraído.
Nuestros productos, además de estar fabricados con materiales reciclables, muchas de nuestras plantas artificiales cuentan con elementos 100% naturales. La mayoría de nuestros árboles cuentan con troncos naturales recuperados de podas en aprovechamientos forestales de bosques no protegidos y tratados en Auto-Clave para mayor seguridad y duración.
De esta forma dotamos a nuestros diseños de mayor calidad y durabilidad de forma responsable y sostenible.
Menos contaminación
Nuestros productos no requieren de ningún mantenimiento costoso adicional, de tal manera que se evita el abuso de productos naturales de la tierra como lo son; el sobregasto de agua, tierra, fertilizantes, y la producción de tóxicos como insecticidas y pesticidas.
Cada año decenas de toneladas de residuos plásticos acaban en los océanos, así como vertidos tóxicos, destruyendo el hábitat marino y la salud de nuestro planeta. Algo tan simple como reciclar puede evitar que esto suceda y que todos esos residuos plásticos que creamos puedan tener una segunda vida y no terminen flotando en nuestras costas.
Ahorra energía y dinero
Fabricar un producto de cero implica más procesos que si se recicla uno preexistente, lo que comporta unos gastos de energía, que omitimos cuando reciclamos, ahorrando gran cantidad de energía.
A su vez también nos ahorramos dinero, ya que reciclar residuos orgánicos o inorgánicos puede tener un sinfín de usos a nivel funcional, decorativo o incluso artístico, sin tener que volver a gastar dinero en uno nuevo.